jueves, 24 de septiembre de 2015

La Gran Ola. PINTURA 8.

"Llegamos a encontrarnos en medio del Océano, en una suerte de isla flotante construida con cientos de barcazas y balsas unidas. Ni fue preciso apoyarnos en ellas para traspasar nuestra preciada carga: personas que fuimos rescatando del mar, que trasbordaban organizadamente  por puentes inflables a las grandes naves que venían desde las costas con todos los que querían salir al Ëxilio. Esta isla, llamémosle Atlantis, una vez que comenzó a funcionar ya nunca más se detuvo. Una vez que surgió como parte del paisaje, condicionó a todo el resto del paisaje a tenerla como parte de sí, solo que esta isla, a medida que crecía se iba cambiando de lugar... volviendo al transbordaje en Atlantis, miles de refugiados de Äfrica encuentran en esta vía marítima solidaria no solo un seguro medio de transporte para cruzar la Gran Agua, sino que muchos también encuentran acá un destino, el Destino mismo," Esto es  lo que se lee, o se interpreta, del gran mural pintado en la pared sur del Templo. Vemos la Isla y la sinuosa costa africana con las barcazas y los galeones partiendo de ella, y el trasbordo a los grandes transatlánticos que los van subiendo a cubierta. Lo que no entra en el encuadre es la costa americana ni el destino final de los embarques, por eso suponemos que el destino trata solo de encontrar un lugar seguro y navegar a partir de ahí.