Habíamos bajado tanto que ya nuestras brújulas no tenían sentido. Desde el año 42, en que comenzamos a excavar la entrada central a este futuro subterráneo, sabíamos que el día en que la brújula enloqueciera deberíamos emprender el regreso, y proponernos, de la misma manera que abordamos esta vida postapocalíptica de esplendor, conquistar una vez más la superficie de este planeta durante tantos siglos castigado. Los niveles de comunicación en las cámaras subterráneas son absolutamente rápidos, y los comentarios de 3 letras más, así que antes que la aguja de la brújula se tranquilice el rumor de que estábamos listos para emprender de nuevo la conquista de la superficie corrió como reguero de pólvora. Simultáneamente los habitantes de las naves también estaban compartiendo con nosotros la emoción del desafío, y en más de una nave se planteó la posibilidad de un prematuro aterrizaje.
viernes, 13 de septiembre de 2013
sábado, 18 de mayo de 2013
NAVE BOREAL
La nave daba vueltas y vueltas por sobre la tierra. Era una suerte de nave espacial pero no tenía ninguna intención de dejar este lado de la Luna. La atmósfera era su hogar, y, como todavía se podía respirar un buen aire, la nave no veía ninguna necesidad de abandonar el anclaje a 200 metros por sobre el nivel normal del contorno. Eran naves tan evolucionadas que habían encontrado la forma de acelerarse o frenarse tan solo con su relación con el eje de rotación de la tierra; y su velocidad la ajustaban utilizando la elevación como forma de calibrar la incidencia de la fuerza de gravedad . Tan grandes han sido los adelantos en el desarrollo de estas naves que varias han llegado a salirse de la escala del tiempo y han podido ser vistas en el pasado, e incluso han llegado a vislumbrar algo del tiempo futuro. En una de estas naves estaba sentado el abuelo de barba blanca, y ya casi lo había visto casi todo. Cada cámara que había filmado alguna vez algo desde el planeta Tierra, cada decodificación de la luz extraída de cada agujero negro, cada carta enviada sin entrega, cada momento al instante, todas las conexiones, todas las llamadas, todo, ya había sido escrutado. Y ahora, ya viejo, había llegado el momento de actuar. Organizó a todas las naves mayores, hizo volver a todas las aves robots y las envió con cosas. Logró contactar a todas las organizaciones de niños de la calle, niños sin hogar, maltratados, golpeados, y les presentó en primer lugar el proyecto, y de ahí en más intentaron contactarse con cada niño nacido y naciendo para así poder ir adelantando en esto del Arca del Tiempo. Todo esto sucede en el año 67 NM, pero debido a las características de estas naves que han superado las escalas del espacio-tiempo, la obra del Abuelo se expande en el futuro pero sus efectos se vienen percibiendo desde hace ya largo tiempo atrás.
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