Habíamos bajado tanto que ya nuestras brújulas no tenían sentido. Desde el año 42, en que comenzamos a excavar la entrada central a este futuro subterráneo, sabíamos que el día en que la brújula enloqueciera deberíamos emprender el regreso, y proponernos, de la misma manera que abordamos esta vida postapocalíptica de esplendor, conquistar una vez más la superficie de este planeta durante tantos siglos castigado. Los niveles de comunicación en las cámaras subterráneas son absolutamente rápidos, y los comentarios de 3 letras más, así que antes que la aguja de la brújula se tranquilice el rumor de que estábamos listos para emprender de nuevo la conquista de la superficie corrió como reguero de pólvora. Simultáneamente los habitantes de las naves también estaban compartiendo con nosotros la emoción del desafío, y en más de una nave se planteó la posibilidad de un prematuro aterrizaje.
No hay comentarios:
Publicar un comentario